¿Qué es Prāṇa?

¿Qué es Prāṇa?

Debido a un grado extremo de auto-limitación, la Conciencia Suprema se manifestó como materia. Luego comenzó el proceso de evolución, por el cual la Conciencia adormecida en la materia, gradualmente, paso a paso, salió a la luz.
El primer gran salto de la evolución fue la aparición de la vida. Las criaturas vivientes estaban hechas de materia, pero en esa materia se había despertado la chispa de la Fuerza Vital, o Prāṇa.
Prāṇa hizo que ‘la materia inerte’ desplegara cualidades que asociamos con la vida. La materia ya no era un objeto estático; sino una máquina dinámica. Veamos las hazañas asombrosas que esta máquina tiene la capacidad de realizar una vez cargada con Prāṇa.

Prāṇa inició en la materia un intercambio auto-propulsado con el medio ambiente, para así generar una serie de sorprendentes eventos bien orquestados. Prāṇa permitió a una cantidad de materia participar en un proceso que involucró aprovechar parte de la energía ambiental, utilizando esta energía para ejecutar millones de reacciones químicas que continuaron funcionando en modo ‘piloto automático’. Estas reacciones se ejecutaron por sí solas, y la máquina continuó aprovechando la energía del medio ambiente arrojando allí los desechos que generaba. Las plantas y los animales colaboraron en la reutilización de los recursos, reciclando mutuamente los desechos del otro; siendo el sol la fuente de energía más importante para ambos.

Prāṇa hace que los jugos correctos aparezcan en el estómago en el momento adecuado para digerir nuestros alimentos. Es debido a Prāṇa que una molécula de adrenalina o insulina en el cuerpo se comporta mucho más «inteligentemente» que la misma molécula en un tubo de ensayo. Aunque la Mente evolucionó después de Prāṇa, es Prāṇa lo que permite al cerebro conectar con la conciencia universal y servir de canal para «nuestros» pensamientos. Si los desafíos, externos o internos, requieren un cambio en el ritmo de los procesos de la vida para mantener la máquina en funcionamiento, la máquina tiene la capacidad de responder de la manera correcta, en la medida correcta. Si, a pesar de estos mecanismos reguladores se daña, puede auto repararse y recuperar su salud.

Prāṇa no solo le permitió a la «materia inerte» revelar los procesos de la vida, sino que también dio a la masa viva de materia un fuerte impulso o deseo de vivir. Una vez cargada con Prāṇa, esta acumulación de materia organizada quiso vivir. Es la fuerte necesidad de vivir la que hace que una ameba se desplace hacia su alimento y se aleje del peligro; el mismo impulso hace que una planta extienda sus raíces en busca de alimento y gire sus brotes hacia la luz del sol; y es, esta misma necesidad, la que impulsa a un animal a salir en procura de su alimento. En animales superiores, este impulso se acopló a los sentimientos. El hambre torna miserable al animal; el alimento le da felicidad. Para escapar de la desdicha, e ir en busca de la felicidad, el animal procura su alimento, y esto le asegura su supervivencia.

Sin embargo, existía un límite hasta el cuál esta máquina extremadamente bien diseñada, autopropulsada, autoregulada, autocurativa, autocontrolada y automotivada pudiera seguir funcionando. Antes de que algo la afectara seriamente, la máquina se aseguró también de dejar descendientes que pudieran continuar el show. Aunque la vida de las máquinas individuales fuese limitada, su recurrencia hizo que la presencia de estas máquinas fuera casi eterna. Al igual que en el caso del alimento, fuertes sentimientos se vincularon también al proceso de autoperpetuación para asegurar esta continuidad.

Prāṇāyāma

En resumen, es Prāṇa lo que transforma un trozo de «arcilla» en una máquina autopropulsada, autoregulada, autocurativa, automotivada, que se perpetúa a sí misma. Nuestra voluntad consciente, nuestra torpe y defectuosa voluntad, de la que estamos tan orgullosos, no es requerida para ninguno de estos maravillosos y misteriosos atributos de la vida. Nuestra fuerza de voluntad no puede controlar las operaciones de Prāṇa. Por otro lado, Prāṇa es esencial para la expresión de la fuerza de voluntad.
En el curso de la evolución, Prāṇa apareció mucho antes que la fuerza de voluntad, y permanecerá también por más tiempo. Prāṇa es el puente entre el cuerpo y la mente.

Es este Prāṇa que el yogui busca controlar a través de su fuerza de voluntad. Obviamente, para poder hacerlo, su fuerza de voluntad necesita alinearse con un Poder Superior. Es la unión de la voluntad personal del Yogi con un Poder Superior lo que le permite controlar Prāṇa; y es esta unión la que lo lleva hacia la unificación total de todas las partes de sí mismo con el Poder Superior, que es a su vez es el objetivo del yoga, así como el verdadero objetivo de la vida humana. El control consciente de Prāṇa se llama Prāṇāyāma.

La Respiración: La clave del Prāṇāyāma

La respiración es un proceso único. Es una manifestación visible de Prāṇa, a diferencia de sus otras maravillas que trabajan en silencio y permanecen esencialmente ocultas a la vista. Al igual que otras manifestaciones de Prāṇa, la respiración también continúa por sí sola, sin necesidad de intervención de la fuerza de voluntad. Aunque la respiración no necesite de nuestra fuerza de voluntad, puede ser controlada por ésta. Podemos utilizar la fuerza de voluntad para controlar la frecuencia y el patrón de respiración cuando lo deseemos. La respiración es la única función de Prāṇa que puede ser controlada incluso por la mente de una persona común y corriente. Es por esto, que la respiración puede ser utilizada también como la clave para el desarrollo de un control extraordinario sobre otras funciones pránicas. Los ejercicios de respiración comúnmente llamados Prāṇāyāmas son sólo el comienzo de un largo proceso. La culminación del proceso es el control consciente sobre Prāṇa, de modo que las funciones pránicas distintas de la respiración también puedan controlarse a voluntad.

¿Por qué controlar el Prāṇa?

¿Por qué una persona en el camino del yoga quiere controlar Prāṇa?
Si lo Divino ha mantenido el Prāṇa fuera del control de la fuerza de voluntad, ¿por qué deberíamos tratar de interferir en el orden natural?
El propósito del yoga no es controlar Prāṇa. El propósito del Yoga es trabajar en pos de la unión de nuestra superficie (cuerpo y mente) con nuestro Ser más profundo (el alma, que es nuestra esencia divina) de modo que la vida se organice alrededor de nuestra inherente divinidad. El control sobre Prāṇa es un subproducto de este proceso.
Ahora, veamos lo que nos permite hacer el control sobre Prāṇa. La capacidad de controlar Prāṇa le permite a la persona controlar la función de su corazón y otros órganos internos que normalmente no son susceptibles de tal control. La capacidad de los Yogis para detener el latido de su corazón al menos durante cortos períodos de tiempo está documentada en la literatura científica. Dado que es la «sabiduría» pránica la que repara y sana, el control sobre el Prāṇa permite al Yogi dirigir el Prāṇa hacia la parte enferma del cuerpo para facilitar y acelerar la curación. Como es el Prāṇa lo que mantiene unidos cuerpo y alma, el control final de Prāṇa es la capacidad de hacer que el Prāṇa abandone el cuerpo para que el alma pueda ser liberada. Esto se llama ichha mrityu (morir cuando se desea). Por lo tanto, el control sobre Prāṇa puede ser usado tanto para prolongar o finalizar la vida. Cuando un Yogi utiliza su capacidad para controlar el Prāṇa, solo él conoce el propósito y la razón para ello.
Este es el motivo por el cual Śrī Aurobindo, cuando se le preguntó durante su última enfermedad, porqué no utilizaba sus poderes yógicos para reponerse, él simplemente respondió, “No lo comprenderían”.

Título original: “¿What is Prana? Publicado “The Call Beyond” Septiembre de 2018. Versión en Castellano de NB Traducciónes. Bajo permiso de ŚRĪ AUROBINDO ASRHAM – DELHI BRANCH. http://www.sriaurobindoashram.net/

Facebook
Google+
http://www.nada.com.ar/2018/11/10/que-es-pra%E1%B9%87a">
Instagram